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Dormir bien para vivir mejor

Infravaloramos hasta el extremo la importancia de dormir bien para vivir mejor. La vida moderna nos lleva a un ritmo frenético y si tenemos que sacar tiempo y estrujar al máximo las 24 horas que tiene el día acabamos sacrificando nuestras horas de descanso. Y eso es lo que no deberíamos hacer nunca. Es tan sencillo como conocer los beneficios de un sueño reparador para detenernos a pensar y empezar a cuidar lo que más debería importarnos, nuestra salud y nuestra calidad de vida.

Dormir bien para vivir mejor, ¿Por qué es tan importante?

Y es que dormir pocas horas o de baja calidad, o interrumpidas constantemente, trae consecuencias que van mucho más allá de unas ojeras eficazs o un bostezo constante.

En primer lugar, no dormir bien y aumentar de peso, tienen una relación más estrecha y directa de lo que podamos imaginar. En el Hospital Virgen de la Victoria de Málaga lo tienen claro tras la investigación que han llevado a cabo sobre la patología metabólica asociada con la obesidad.

Cuando dormimos menos somos más propensos a la obesidad. Según sus conclusiones, no solo hacemos menos deporte sino que acostumbramos a picotear entre horas con mayor frecuencia que si tenemos un sueño placentero y reparador.

Nuestro organismo se vuelve más insensible a la insulina por lo que puede provocar desarreglos en el manejo del azúcar que hace nuestro organismo y podría llegar a  desencadenar incluso diabetes.

Cuando nuestro cuerpo detecta falta de sueño incrementamos la producción de la hormona que incrementa las ganas de comer, la grelina. De ahí la relación directa entre no dormir bien y la obesidad.

Todo esto sin olvidar, la falta de concentración, los despistes y el mal humor que puede provocar una vida continuada sin el descanso correspondiente.

Aumenta las posibilidades de sufrir un accidente cardiovascular. Hasta 4 veces aumenta el riesgo de padecerlo.

Pueden incrementarse  no solo las clásicas pérdidas de memoria sino padecer incluso problemas cognitivos. Mientras dormimos nuestro USB interno se activa pero si ese sueño no es reparador podemos tener vacíos y lagunas.

Hasta podemos llegar a tener osteoporosis porque la densidad mineral de los huesos y la médula ósea disminuye. Es lo que les ha pasado, al menos, a los ratones del Colegio Médico de Wisconsin con los que experimentaron durante 72 días privándoles de un sueño reparador.

Y para rematarnos, según Journal Sleep, si dormimos menos de 7 horas diarias aumentamos en 4 nuestras probabilidades de morir en los próximos 14 años por enfermedades de lo más variado.

Claro queda que el consejo de dormir entre 7 y 9 horas diarias deberíamos tomárnoslo muy en serio. Dormir bien te ayudará a vivir mejor y además no estamos recomendando nada del otro mundo. Bálsamo barato y reconfortante.

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