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Cómo saber cuál es tu tipo de piel y consejos para cuidarla

Cómo Saber Cuál Es Tu Tipo De Piel Y Consejos Para Cuidarla

Es evidente que cada tipo de piel es diferente y, en consecuencia, tiene necesidades muy diferentes. Es importante saber cuál es tu tipo de piel para poder así tratarla y cuidarla con tratamientos específicos que le aporten beneficios y ayuden a solventar aquellos puntos débiles que la piel pueda tener.

Existen cuatro tipos de piel: normal, seca, grasa y mixta. El tipo de piel de cada persona se determina de manera genética, pero, a pesar de esto, el estado y la salud de nuestra piel puede variar en función de los cuidados que reciba, así como de los factores externos e internos a los que se encuentre sometida.
Piel normal es aquella que se encuentra en perfecto equilibrio. La piel seca es aquella que produce menos sebo que una piel normal. Al tener poca cantidad de sebo, este tipo de piel no retiene la humedad necesaria y no puede crear ese escudo de protección ante factores externos. Por el contrario, la piel grasa es aquella que posee un exceso de sebo y, por lo tanto, un exceso de humedad. Y, por último, la piel mixta es aquel tipo de piel que a su vez posee varios tipos de piel. Lo normal es que algunas zonas de la cara, como la zona T (frente, nariz y barbilla), sean más grasas mientras que el resto de la cara sea más seca.

Si posees un tipo de piel normal, tu piel agradecerá la rutina. Los cuidados diarios tanto de día como de noche mantendrán tu piel fresca, radiante y perfectamente hidratada durante todo el día. Masajear tu piel de manera suave favorecerá además la buena circulación sanguínea y una exfoliación una o dos veces por semana eliminará las impurezas y las células muertas que se acumulan en la piel durante el día. Como consejo extra, si quieres conseguir una mirada radiante y que no parezca cansada, puedes cuidar tus ojos hidratando su contorno con una crema específica.
Para los que tengan un tipo de piel seca, el equilibrio hídrico de la misma es de vital importancia. Lo básico para tener una piel cuidada y sobre todo hidratada comienza en nuestro interior con una alimentación saludable y bebiendo al menos 2 litros de agua al día. Necesitarás también cremas hidratantes con factor de protección solar para proteger tu piel de los rayos solares y el sérum es el complemento perfecto para estas. Escoge siempre que puedas productos que posean aceites naturales para aliviar y relajar tu piel, además de hidratarla.
La piel grasa, tiende a producir más sebo del necesario, por lo que es importante que la piel esté correctamente limpia para que los poros no se taponen y ese sebo extra no se acumule en ellos como consecuencia. Además, una buena exfoliación y una mascarilla facial puede ayudar a limpiar el exceso de grasa de la piel. Importante también no tocar los granos, puntos negros o heridas que aparezcan en la piel.

Por último, la piel mixta es la más común y a veces la más difícil de cuidar. Este tipo de piel debe cuidarse con cremas y productos libres de aceites además de usar cosméticos que posean algo de protección solar. Algo importante es que, a pesar de que hay que tener la piel lo más limpia posible, tampoco hay que obsesionarse con ello ya que una limpieza excesiva puede crear un efecto rebote.
Con todos estos consejos, podrás no solo conocer tu tipo de piel sino también aprender a cuidarla y protegerla de la mejor manera posible. No hay un tipo de piel mejor o peor que otro, pero sí que hay tratamientos, rutinas o estilos de vida mejores o peores. Es importante dedicarle a nuestra piel el tiempo necesario y a la vez llevar un estilo de vida saludable que pueda verse reflejado en esta.

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